Probablemente ésta sea una entrevista con el hombre más deseado del mundo a la hora de poner su firma en zapatos y complementos, tanto de mujer como de hombre. Su padre, enamorado de Hollywood es un auténtico mito y su hijo, Ferruccio, protagonista de esta magnífica entrevista publicada en Vogue nos desvela algunos de sus pensamientos más íntimos.
¿Qué recuerdo especial le queda de su niñez?
Cuando mi padre murió yo tenía 14 años. Era muy severo y yo era un chico muy malo que no quería estudiar. Me obligaba a ser aplicado y en verano me llevaba al taller para que trabajara junto a los empleados y aprendiera el oficio de hacer zapatos
Qué destacaría de los zapatos que elaboraba su padre?
Levantó esta empresa solo. ¿Cómo lo hizo? Haciendo zapatos muy interesantes y revolucionarios para la época. A la calidad de los materiales – tratados con mucha mimo y paciencia – se sumaron desde el principio nuestros innovadores diseños basados en un zapato cómodo.
Desde que Salvatore emigrara en 1914 a Estados Unidos para hacer zapatos, la fama de sus trabajos no ha parado…
Siempre hemos tenido el reconocimiento de las estrellas. Desde Sofía Loren a Madonna, de Rodolfo Valentino a George Clooney… La firma ha estado siempre unida al glamour y los sueños de las estrellas del cine.
La casa Ferragamo inventó la cuña…
Todo ello fue fruto de las ansias de un diseño vanguardista que ya ha quedado atemporal, como los tacones de aguja de metal que tanto popularizó Marylin Monroe.
Entrevista completa en Vogue.es